Esta novela es la primera incursión de Don Mario en la narrativa erótica, hace unos días le expuse una novela que se titula Los Cuadernos de Don Rigoberto, donde se enredan unos líos amorosos la madrasta, Lucrecia, y Fonchito, es menester tener en referencia de ello, puesto que E
logio de la Madrastra es la primera novela de la saga de Don Rigoberto.
Es un estupendo texto acompañado por obras artísticas de distintos tiempos los que representan momentos de la historia, uno de ellos es la pintura de Fernado de Szyszlo, Camino de Medieta 10 (1977) según Foncho es Lucrecia …”laberintos de amor”; es de esa manera como va andando el relato.
El relato tiene como punto de inicia con el cumpleaños de Lucrecia, donde Foncho traza los primeros indicios de la relación apasionada, erótica, lujuriosa y deseada; que luego se convertira en una pasión incontrolable y correspondida a ocultas por Lucre, los dilemas de Don Rigoberto se a acrecientan más y más, los detalles meticulos minúciosos de los movimientos de su vida amorosa sexual lleno de deseo; y en un apartado genial de su limpieza personal nos involucra en la velocidad del texto y otro donde trata de su fealidad y hedonismo. La novela nos proporciona la mentalidad de un niño inocente y perverso.
Corolario, magnífico relato lleno de perversidad, culpa y deseo, sin duda, tiene que tener un lugar especial en las bibliotecas personales de Uds.
PD.- Mario Vargas LLosa, actualmente viene escribiendo la tercera saga de Don Rigoberto, Las Cartas de Lucrecia
¿la perversidad inherente a todos lo hombres? ¿ en la pasión puede ser controlable? ¿Alguna vez te paso lo de Foncho o algo parecido?
Es un libro entretenido, con la amplitud justa. Los cuadernos de don Rigoberto, sin embargo, peca en su innecesaria extensión, muchos de sus capítulos son perfectamente prescindibles. No obstante, sí se justificaba una secuela de Elogio de la Madrastra, pues su tratamiento de la relación incestuosa entre Fonchito y doña Lucrecia es seductora. Aunque personalmente no encuentro éroticas las narraciones de Vargas Llosa, sí las considero expuestas de forma amena y ágil.
Es un libro entretenido, con la amplitud justa. Los cuadernos de don Rigoberto, sin embargo, peca en su innecesaria extensión, muchos de sus capítulos son perfectamente prescindibles. No obstante, sí se justificaba una secuela de Elogio de la Madrastra, pues su tratamiento de la pecaminosa relación entre Fonchito y doña Lucrecia es seductora. Aunque personalmente no encuentro éroticas las narraciones de Vargas Llosa, sí las considero expuestas de forma amena y ágil.